Historiador de Colorado dobla esfuerzos para rescatar legado de pionero hispano

Historiador de Colorado dobla esfuerzos para rescatar legado de pionero hispano

Denver (CO), 28 mar (EFEUSA).- El cementerio donde yace Mariano Medina, el pionero del norte de Colorado, fue rescatado de caer sepultado bajo un nuevo complejo urbano gracias a la labor y gestiones de un historiador que además recobró el legado de este hispano que vincula con México las raíces de la ciudad de Loveland.

El historiador Bill Meirath, de la Sociedad Histórica de Loveland (LHS), logró movilizar a empresarios y residentes locales hasta recaudar esta semana 3000 dólares en donaciones, a los que se les suma una cifra similar otorgada por la municipalidad de la ciudad para restaurar y proteger el cementerio de la familia Medina.

«LHS quiere preservar el legado de este pionero porque es una manera de preservar las antiguas conexiones de Loveland con la Nueva España (México) y con la cultura hispana», explicó Meirath.

No obstante, mantener viva esa historia y conectarla con las escuelas públicas locales representa un enorme desafío que implica no solamente recaudar los fondos necesarios para el proyecto sino también superar «un pasado de desinterés» en el tema y de «descuido del patrimonio» dejado por Medina.

En 2008, el rápido desarrollo urbano de Loveland y «la indiferencia de las autoridades municipales» pusieron en peligro la existencia del Cementerio de Medina, lugar de descanso final de ocho familiares y amigos de Medina e incluso -aunque afuera del cementerio- del mismo pionero.

La intervención de Meirath y de LHS evitó que el terreno del cementerio fuese vendido y usado para construcción de viviendas y en 2009 el empresario Jess Rodríguez donó el terreno a LHS.

Gracias a esa labor el lugar fue designado en el 2011 como «sitio histórico local», pero en 2013, según dijo Meirath, por falta de fondos, la preservación histórica «estaba muerta» en Loveland.

Sin embargo, «gracias a una generosidad que siempre me asombra», este año se logró «alcanzar y superar» la meta de la recaudación de fondos y de donaciones no monetarias para la preservación del Cementerio de Medina.

Ese proyecto incluirá la instalación de una cerca de hierro en el perímetro del cementerio, unas réplicas de las lápidas que alguna vez allí estuvieron, otra lápida con el nombre del lugar y una placa de piedra con los nombres de quienes contribuyeron con esta iniciativa.

También se construirán paredes parciales de «piedras secas» alrededor de cada tumba y se exhibirá una réplica de la bandera blanca que alguna vez usó Medina con la leyenda «Paz con todos».

Eventualmente se buscará conectar el cementerio y una cabina, ahora ubicada en un museo de la zona, de la familia Medina con las clases de historia en las escuelas locales.

El primer paso en esa dirección se tomó cuando en 2012 se instaló una placa en el Cementerio Medina con información sobre el Camino Cherokee que Medina ayudó a fundar y afianzar.

El Camino Cherokee se conectaba en el siglo XIX con el Camino de Santa Fe en Nuevo México que pasaba a Denver y con el Camino Oregón-California que iba hacia el oeste del país.

A más largo plazo, Meirath quiere implementar un programa anual con las escuelas locales «para que los estudiantes aprendan sobre el primer colono en el Valle del Big Thompson».

El historiador también quiere recuperar cuatro lápidas que estuvieron en el Cementerio de Medina por lo menos hasta principios de 1960.

Medina, quien nació en Taos (Nuevo México) en 1812, llegó a la zona de Loveland (Colorado) en 1858 y se estableció cerca del río, actualmente llamado Big Thompson en un área conocida como Namaqua, que es «un hermoso lugar», según Meirath.

Medina, también conocido como Modina, se casó dos veces y se desconoce cuántos hijos tuvo y cuántos de esos hijos sobrevivieron.

El historiador detalló que en 1864, en un hecho algo inusual en la «tierra incivilizada» de aquella época, Medina construyó el cementerio donde fueron enterradas ocho personas, incluidos sus dos hijos.

No obstante, cuando Medina falleció en 1878 éste fue enterrado afuera del cementerio, junto a la pared del lugar, porque ya no había sitios disponibles en el interior.

Medina, que fundó la primera tienda-almacén de la región, tenía un temperamento duro y fácilmente usaba armas de fuego para solucionar disputas. Algunas de sus notas manuscritas, cartas y fotografías todavía se conservan en el Museo de Historia de Loveland.

Entre 1942 y 1946, el historiador Harold Dunning se dedicó a preservar y documentar datos sobre el Cementerio de Medina.

Luego, el 19 de enero de 1960, por orden judicial, se removieron en secreto los cuerpos y las lápidas sin involucrar a la familia del pionero y sin que se hubiesen realizado intentos de identificar a los ocupantes de cada tumba.

Aunque no existe constancia definitiva, se asume que los cuerpos fueron enterrados en el llamado Parque Namaqua, la propiedad donada a LHS en 2009, donde Meirath trabaja para recrear el aspecto del cementerio original, usando fotografías de la década de 1930.

«Es un lugar sagrado. Medina no pertenece sólo a la historia local de Loveland sino que es parte de la historia de Colorado», afirmó.

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