Inmigrantes mexicanos encabezan las huertas urbanas en barrios de Chicago

Inmigrantes mexicanos encabezan las huertas urbanas en barrios de Chicago

Chicago (IL), 9 abr (EFEUSA).- Los inmigrantes de origen mexicano figuran entre los principales responsables de las huertas urbanas de Chicago, donde plantan variedades que los hacen sentirse próximos a su país y costumbres, según un estudio realizado por expertos en ciencias agrícolas.

Entre los inmigrantes de primera generación son populares los chiles, pápalos y tomatillos, «pero también encontramos el maíz dulce tropical», dijo hoy a Efe John Taylor, profesor de agroecología sustentable de la Universidad Chatham de Pittsburgh.

El estudio, que comprendió visitas a 59 huertos de Chicago, de los cuales 19 estaban a cargo de mexicanos, permitió identificar 123 tipos de plantas comestibles, incluyendo 17 variedades de frutas, 27 de hierbas culinarias y 79 vegetales.

Según Taylor, que utilizó la información como base de su disertación académica para doctorarse en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, el pápalo, que es una hierba culinaria picante, es traído especialmente desde los estados mexicanos de Guerrero y Puebla.

Otros preferidos de los inmigrantes son chipilín, epazote, pichueca, hierba santa y la pipicha, además de uva, calabaza, pepinos y judías verdes.

«Los inmigrantes propagan plantas que les son familiares, y de esa forma se sienten más en casa, a pesar de la distancia», señaló.

El estudio señala que las huertas tienen múltiples beneficios sociales, culturales y ecológicos en una ciudad, en particular en urbes como Chicago, que con una superficie de 234 millas cuadradas es la tercera más poblada de Estados Unidos y la segunda con mayor población mexicana.

Los cultivos se hacen en cualquier pedazo de tierra, en el frente y fondo de la casa, en espacios comunitarios y hasta en macetas.

«Las huertas tienen el potencial de conectar a las personas con su pasado histórico y la comunidad, y en ciertos grupos étnicos se convierten en una forma de comunicación con los vecinos», dijo Taylor.

El estudio también comprendió 23 huertos plantados por inmigrantes chinos y 17 a cargo de afroamericanos, donde se produce desde melón amargo a espinaca, berros, frijoles, camotes o boniatos y coles.

Las huertas pueden ser además un «mosaico de culturas», dijo Taylor, porque las comunidades étnicas intercambian semillas y los productos son consumidos por todo el vecindario.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos estan marcados con *

Cancel reply