Kerry llama a los talibanes afganos a acabar con catorce años de guerra

Kerry llama a los talibanes afganos a acabar con catorce años de guerra

Kabul, 9 abr (EFE).- El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, hizo hoy un llamamiento a los talibanes para acabar con más de catorce años de guerra en Afganistán, tras mostrar su apoyo al proceso de paz del Gobierno afgano aunque a cambio de pedirle reformas en una visita por sorpresa a Kabul.

Kerry acudió a la capital afgana procedente de Bagdad en un momento en que el intento del Gobierno de unidad en Afganistán con el respaldo de Estados Unidos, Pakistán y China ha tenido como respuesta no solo el rechazo de los talibanes a un proceso de paz, sino incluso su anuncio de un «ataque final».

La visita se produce además cuando el Ejecutivo presidido por Ashraf Gani con Abdullah Abdullah como jefe de Gobierno cumple año y medio en el poder, al que llegó precisamente con la mediación de Kerry en un acuerdo que el representante estadounidense se encargó hoy de subrayar que es por cinco años, no solo por dos como aventuraban sus voces críticas.

Eso sí, siempre que se ponga en práctica «una agenda de reforma» y se haga «pronto para las próximas elecciones», indicó tras reunirse por separado con Gani y con Abdullah.

Kerry pidió, en una comparecencia con Gani, que los insurgentes se unan a la iniciativa del denominado Grupo a Cuatro que forman Afganistán, Estados Unidos, Pakistán y China, para revivir un proceso de diálogo que quedó truncado el año pasado al conocerse la muerte del fundador del grupo insurgente, el mulá Omar.

«Llamo a los talibanes de nuevo a unirse al proceso de paz», recalcó Kerry, al mostrarse convencido de que «hay esperanza para la paz» después de más de catorce años de guerra tras la caída del régimen insurgente en 2001 con la invasión estadounidense

Y ello pese a que el jefe talibán que sucedió a su histórico líder, el mulá Mansur, ha dado como respuesta el rechazo a la iniciativa y un anuncio de «ataque final» contra las tropas tanto afganas como extranjeras desplegadas en el país asiático.

El secretario de Estado se mostró igualmente seguro de que el Ejecutivo afgano «está preparado» para este proceso, pero a la vez le exigió reformas, sobre todo en materia electoral.

Gani llegó al poder en septiembre de 2014 tras la mediación de Kerry para acabar con un largo proceso electoral en medio de denuncias de fraude de su rival Abdullah, que fue incluido en el Gobierno de unidad a través de una nueva figura de jefe del Ejecutivo.

La Comisión Electoral Independiente de Afganistán ha anunciado que el próximo 15 de octubre se celebrarán los comicios parlamentarios pendientes desde hace un año, pero sin que se haya aprobado una reforma electoral.

La falta de consenso para esa reforma vital, prueba de las tensiones en el poder y con un Parlamento prorrogado que tenía que haber cesado en sus funciones hace casi un año, mantienen a Afganistán en una coyuntura que menoscaba su credibilidad.

Gani por su parte expresó su compromiso con estas reformas, tanto para que el pueblo afgano vea que «el cambio está llegando» como para que la comunidad internacional las respalde en la Cumbre de la OTAN en julio en Varsovia, que abordará la misión aliada en Afganistán, y en la conferencia de donantes de octubre en Bruselas, que estudiará cómo mantener la ayuda exterior de la que dependen millones de afganos.

El presidente citó como ejemplo de estos cambios «fundamentales» el relevo al frente de departamentos clave en un país con creciente inseguridad y azotado por la corrupción.

Horas antes de la llegada de Kerry, el Parlamento afgano aceptaba los nombramientos propuestos por el presidente de Taj Muhammad Jahid como ministro del Interior y de Farid Ahmad Hameedi como fiscal general, cargos vacantes desde hacía tiempo.

El secretario de Estado confirmó al llegar a Kabul el apoyo de Estados Unidos a Afganistán en las citas de Varsovia y de Bruselas.

El nuevo jefe de las fuerzas de EEUU en Afganistán, el general John Nicholson, presentará antes de la reunión aliada un informe con sus recomendaciones sobre la continuidad de la presencia estadounidense.

En la conferencia con la Unión Europea como anfitriona, se espera que la ayudas al desarrollo se aborden junto a medidas para frenar el éxodo migratorio a Europa desde países como Afganistán.

Estados Unidos mantiene a unos 9.800 soldados en Afganistán, de los que cerca de la mitad seguirán más allá del final del mandato del presidente estadounidense, Barack Obama, en enero de 2017.

La OTAN cuenta con alrededor de 4.000 militares, que triplicará hasta cerca de 12.000 debido a la creciente inseguridad en el país.

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