Kerry abandona Oriente Medio sin anunciar medidas para rebajar la violencia

Kerry abandona Oriente Medio sin anunciar medidas para rebajar la violencia

Jerusalén, 24 nov (EFE).- El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, finalizó hoy su vista relámpago a Israel y Palestina sin que se anunciase ningún acuerdo de medidas para rebajar la actual escalada de violencia.

Esta primera visita a la región en 16 meses, desde el conflicto de Gaza de 2014, puso de manifiesto la falta de esperanza política que la Administración del presidente Barack Obama tiene en el avance de las negociaciones entre israelíes y palestinos, cuyo enésimo fracaso fue liderado también el pasado año por Kerry.

No se esperaba de él un relanzamiento del proceso de paz, sino la búsqueda de objetivos limitados para calmar la situación y reducir la ola de violencia que desde el primero de octubre deja 96 palestinos muertos -la mitad en ataques consumados, frustrados o supuestos- y 19 israelíes, además de tres personas de otras nacionalidades.

El secretario de Estado se puso manos a la obra abriendo su jornada de entrevistas en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien había visto dos semanas atrás en Washington durante una visita oficial.

Junto a él realizó una declaración de prensa antes de debatir en privado sobre asuntos de seguridad regional, con especial foco en Siria y el grupo Estado Islámico (EI), y en las maneras de detener «la violencia contra los israelíes», según una nota de la Oficina del primer ministro.

«Bibi (apelativo para Netanyahu), gracias por darme la bienvenida», dijo con gran familiaridad Kerry, que criticó la sucesión de ataques casi diarios de palestinos a israelíes.

«Para nosotros, está muy claro que el terrorismo, los actos de terrorismo que están sucediendo aquí, merecen la condena que están recibiendo (…) Israel tiene todo el derecho del mundo y la obligación de defenderse a sí mismo, y lo hará», concedió el diplomático.

A su lado, Netanyahu criticó «la batalla contra los terroristas y las fuentes de incitación» a las que dijo se enfrenta su país y defendió la «lucha de la civilización contra la barbarie» frente a la amenaza mundial del radicalismo.

Kerry mostró sus condolencias hacia las víctimas de ataques recientes y ambos mandatarios se dispusieron a comentar en privado formas de «mejorar la situación sobre el terreno y de fortalecer la cooperación en seguridad entre ambos países frente a la inestabilidad regional», informó el portavoz de Kerry, John Kirby.

Después, Kerry visitó al presidente Rivlin, ante el que insistió en «el derecho y obligación de Israel a defenderse» y más tarde vio al líder de la oposición israelí, Isaac Herzog.

Finalizadas las reuniones con el liderazgo israelí, Kerry fue hasta Ramala, en Cisjordania, para encontrarse con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, junto al que permaneció en silencio antes y después de su reunión, de la que no trascendieran detalles.

Tan sólo fue difundida por la Oficina de Kerry una breve nota según la cual Abás pidió con gran formalidad al secretario de Estado algún comentario sobre el avión ruso derribado hoy por Turquía.

Algunos analistas basados en la zona comentaron a Efe que Abás puede haber preferido no hacer declaraciones ante los medios para evitar una situación en la que Kerry condenara los ataques violentos a israelíes en su presencia.

Por su parte, el periodista Barak Ravid opinaba hoy en la portada del diario israelí Haaretz sobre la pugna entre los norteamericanos -«que quieren que Israel implemente un paquete de medidas significativas en Cisjordania» para mostrar su compromiso con la solución de los dos Estados- y Netanyahu.

De acuerdo con sus fuentes, Netanyahu ha pedido la aprobación de Washington a la expansión de algunos de los principales bloques de asentamientos judíos en Cisjordania, ilegales ante la ley internacional, a cambio de implementar medidas que conllevarían un beneficio económico para los palestinos.

El periódico palestino Al Ayyam criticaba, bajo la firma de Samih Shabib, una visita «poco menos que de cortesía», cuyo fin es «coordinarse con las posiciones israelíes» para «poner presión sobre la Autoridad Palestina para que detenga las actividades populares y contenga la resistencia a las políticas israelíes de asentamientos».

A pesar de asumir que la ola de violencia tiene sus raíces «en una explosión interna», EEUU tratará de forzar a la ANP a tomar una postura «que entre en conflicto con la voluntad popular», según Shabib, y todo ello «sin ejercer ninguna presión significativa sobre Israel».

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos estan marcados con *

Cancel reply