San Juan, 5 feb (EFEUSA).- La baloncestista puertorriqueña Carla Cortijo dijo hoy, un día después de firmar un contrato para jugar con el Dream de Atlanta en la WNBA, que espera convertirse en un ejemplo para las latinas que quieran llegar a competir en la principal liga del mundo.
La incorporación de la deportista de 28 años con el club estadounidense se da varios meses después de que ya jugara los últimos dos partidos del pasado torneo regular de la WNBA con esa misma agrupación, lo que convirtió a Cortijo en la primera baloncestista nacida y criada en Puerto Rico en jugar en dicha liga.
«Se me dio lo que quería. La WNBA siempre ha sido mi meta desde que tenía cinco años», dijo Cortijo en rueda de prensa en San Juan, en la que lució el uniforme del Dream, que incluye su apellido y el número 8, el mismo que portó su ídolo, Kobe Bryant, al inicio de su carrera con los Lakers de Los Ángeles.
La jugadora, quien dijo que el Dream fue el único equipo de la WNBA que se mostró interesado en ella para jugar esta temporada,está entrenando fuertemente al menos tres días en semana para luchar por la posición de escolta regular en el equipo.
Entre sus planes está realizar visitas a comunidades hispanas en Atlanta en representación de la región caribeña y motivar así a niños y jóvenes a jugar baloncesto y lograr sus sueños.
«Estoy emocionada por empezar y meter mano en ese equipo para representar a Puerto Rico y América Latina», sostuvo la atleta, quien partirá de su isla natal en los próximos dos meses para arrancar los entrenamientos del Dream el 24 de abril, previo a la venidera campaña que iniciará el 14 de mayo.
Cortijo enfatizó que parte de su acondicionamiento físico incluye levantamiento de pesas, porque en la WNBA, donde «juegan las mejores jugadoras del mundo», se encontrará con rivales de mayor estatura, algo que para ella no es problema, pues le encantan los retos.
Y uno de esos retos lo sobrepasó en 2008 cuando tras graduarse de la Universidad de Texas, se operó su dedo índice de la mano izquierda y cayó en una depresión por no poder seguir jugando. Decidió entonces retirarse del baloncesto y dedicarse a trabajar a tiempo completo con la organización Boys & Girls Club.
No obstante, los directivos de la selección puertorriqueña de baloncesto la contactaron para que se integrara al equipo para los Juegos Panamericanos de 2011, aceptó y ayudó al quinteto a ganar la medalla de oro. Desde entonces no ha parado de jugar.
«Van a ver a Carla Cortijo por mucho tiempo», resaltó la jugadora conocida por su cabello rizado rubio y por llevar el apellido de uno de los gestores de la música puertorriqueña de la bomba y la plena, Rafael Cortijo. Aunque no aclaró si son familia cercana, sí admitió que le encanta escuchar salsa.
Tras completar su primera temporada con el Dream, la exjugadora de la Universidad de Texas participó con las Gigantes de Carolina en el Baloncesto Superior Nacional Femenino de Puerto Rico, donde ayudó a su equipo a ganar el campeonato local.
Según explicó, a su nuevo equipo no le molesta que juegue también en su isla natal, pues prefiere que continúe jugando después de que termine la temporada regular de la WNBA.
Sin embargo, Cortijo admitió que su compromiso con el Dream sí afectará a su participación con el equipo nacional de Puerto Rico en competencias internacionales.
Cortijo se ha convertido en un ídolo para las niñas puertorriqueñas que han entrado a jugar baloncesto, un deporte en auge en la isla.
Tan es así, que la baloncestista ha organizado varios campamentos de baloncesto y seguirá haciéndolo anualmente con el fin de llegar a diferentes municipios de Puerto Rico.
Encontrándose en la cúspide de su carrera, la deportista añadió que cuando se retire de jugar en la WNBA querría seguir jugando en alguna liga en España, Grecia o Italia «porque allá es donde hay más dinero».



















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