Nueva York, 28 ene (EFEUSA).- El tenor español Celso Albelo vivirá mañana como un "premio" su debut en el Metropolitan Opera House (MET) de Nueva York con "María Stuarda", de Gaetano Donizetti, en la que interpreta al conde Roberto Leicester.
La ópera, en la que comparte escenario con las soprano Elza van den Heever y Sondra Radvanovsky dando vida a las dos reinas de su vida, Elizabeth y María Stuarda, se representará en el mítico escenario estadounidense en siete funciones entre el 29 de enero y el 20 de febrero.
En una entrevista con Efe, Albelo explicó que para él supone «un premio a tantos años de estudio y sacrificio» poder actuar en el MET.
«Una vez empiezas a ensayar sobre sus tablas te concentras en la obra y se te olvida, pero el ansia antes de llegar aquí por toda la gente que ha actuado antes que tú es inevitable», explicó el tenor, que llegó el pasado 4 de enero a la gran manzana para los ensayos.
Albelo señaló que en los ensayos son habituales las bromas sobre el «punto Callas», en referencia al lugar del escenario donde uno puede sentir la fuerza de la soprano más famosa de todos los tiempos, María Callas, y que actuó en tantas ocasiones en el MET, el principal teatro de ópera de su ciudad natal.
Precisamente el hecho de bromear y sonreír es una de las cosas que el tenor español más valora en las largas jornadas de preparativos con el resto del reparto.
«Todo el mundo aquí es consciente de que esto es el MET, que nada puede fallar. Y a veces en medio de tanta tensión se agradece enormemente una sonrisa», confesó.
Sobre su personaje, Albelo apuntó que se trata de «uno de los más complicados vocalmente» a los que se ha enfrentado.
«El conde está en medio de dos reinas. Tiene que lidiar con la diplomacia amorosa y política. No es nada sencillo de representar», dijo el tenor.
«Es un reto que en cualquier caso me gusta asumir, y para ello ningún sitio mejor que Nueva York», añadió.
A propósito de cómo llega un niño sin relación familiar con la música a cantar en los grandes escenarios de ópera del mundo, Albelo explicó que él «iba para historiador del arte», aunque su pasión por la música siempre estuvo ahí, y en parte por lo presente que está en las Islas Canarias «el folclore, las guitarras y el timple», un instrumento de cinco cuerdas popular en el archipiélago.
«Todo ha sido muy paulatino. Empecé por casualidad. Tenía curiosidad por la voz porque siempre me quedaba afónico y empecé a dar clases de canto. Poco a poco fui descubriendo una pasión que, afortunadamente, he podido convertir en mi profesión», dijo.
Albelo se trasladó siendo muy joven de Canarias a Madrid para estudiar en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y después aprendió directamente del tenor italiano Carlo Bergonzi en Italia.
A sus espaldas, a los 39 años, están ya «Rigoletto» en Viena, «Stabat Mater» o «Lucia di Lammermoor» en la Opéra Royal de Wallonie (en Lieja, Bélgica).
En 2010 recibió en el teatro Campoamor de Oviedo el premio Nacional de Ópera por «Puritani».
Aunque reconoce que debutar en el MET es «como la guinda del pastel», asegura que su próxima agenda le sigue pareciendo «muy interesante».
Tras Nueva York, viajará a Berlín para ser Tebaldo en «I Capuleti e i Montecchi» de Vincenzo Bellini en la Deutsche Oper.
Después regresará a su tierra para debutar como protagonista de «Werther» de Jules Massenet en la Ópera de Tenerife.
Este año tendrá oportunidad además de volver a los escenarios españoles, con actuaciones tanto en el Liceo de Barcelona como en el Teatro Real de Madrid.
Confeso «soñador empedernido», afirma que le encantaría contar con otras características vocales para interpretar «óperas de Wagner o a ‘Otello'», entre otros.
«Pero como les sucede a los grandes atletas, quien es un gran velocista, jamás podrá hacer 10.000 metros con garantías», señaló.



















Deja un comentario
Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos estan marcados con *