Falta infraestructura en barrios necesitados impide acceso transporte público

Falta infraestructura en barrios necesitados impide acceso transporte público

Denver (CO), 3 sep (EFEUSA).- A pesar de la millonaria inversión para mejorar el transporte público en el área metropolitana de Denver, Colorado, la falta de infraestructura adecuada en barrios de bajos ingresos impide a las familias latinas acceder a un servicio adecuado, según un reporte publicado hoy.

«A pesar de que en la región de Denver se gastan miles de millones de dólares para la expansión del transporte público, muy poco se hace para que el acceso a las estaciones de transporte público sea conveniente y seguro», dijo a Efe Laura Bond, portavoz de la coalición Mile High Connects, quien publica el informe.

«Como resultado, no todos los residentes reciben los beneficios completos de esas grandes inversiones en servicios públicos», agregó.

Parte del problema es que aunque el Distrito Regional de Trasporte (RTD) ha destinado 7.800 millones de dólares para expandir el sistema de trenes urbanos y suburbanos de pasajeros y de autobuses rápidos en el área metropolitana de Denver, luego le corresponde a cada municipalidad encontrar los fondos para mejorar la infraestructura necesaria para acceder a esos servicios.

Específicamente, dice el informe, el problema se acentúa «en la primera y en la última milla», es decir, el camino que un usuario de transporte público puede llegar a recorrer sin automóvil desde su casa o desde su lugar de trabajo hasta la estación de trenes o de autobuses.

En la «primera y última milla» las sendas para peatones y ciclistas son «penosamente inadecuadas y seriamente carentes de fondos».

«Por eso, el número de usuarios de transporte público es menor del que podría ser y la región pierde así oportunidades de desarrollo económico», explicó Bond.

«La mayor necesidad es contar con una mejor estructura para peatones, como veredas, señales para cruzar la calle con seguridad y carteles con direcciones», agregó.

Puntualizó también que «las comunidades de bajos ingresos y las comunidades de color típicamente tienen veredas de muy baja calidad o simplemente no las hay. Las instalaciones para bicicletas son mínimas. Y existen problemas de seguridad por la mala iluminación».

Según datos del Censo, las minorías representan el 45 por ciento de los 660.000 residentes de Denver, con un 32 por ciento de hispanos y un 11 por ciento de afroamericanos. Y en los siete condados que forman el área metropolitana de la capital de Colorado, el 27 por ciento de los habitantes pertenecen a minorías.

El informe indica que muchas de esas personas viven en vecindarios «en los que los residentes no pueden pagar por un carro propio» y por eso, deben usar transporte público.

De hecho, según el Censo, las familias en esos barrios destinan hasta el 42 por ciento de sus ingresos para viajar en autobuses o en trenes.

Pero, por falta de conexiones o de instalaciones adecuadas, o porque la infraestructura es de poca calidad o no ha sido mantenida, casi dos de cada tres (63 por ciento) de los habitantes en esos barrios necesitados afirman tener serias dificultades para acceder al transporte público.

El informe, también indica que «las nuevas estaciones de trenes y de buses se construyen en áreas con comunidades tradicionalmente orientadas al uso de automóviles».

«Necesitamos identificar recursos y estrategias para proveer fondos para solucionar el problema de la primera y la última milla, con un interés específico en las comunidades de bajos ingresos y de color», comentó Bond, quien indicó que eso ya está sucediendo en otras ciudades del país.

Por ejemplo, San Luis Obispo, en California, tiene un plan de fondos para transporte público que cubre los próximos 20 años para construir la infraestructura necesaria para peatones y ciclistas.

En Austin, Texas, les permite a los residentes y comerciantes crear «distritos con beneficios por estacionar» (PBD) que generan fondos que luego se utilizan para veredas, rampas, sendas para ciclistas e iluminación callejera.

La coalición Mile High Connect pide que las ciudades, municipios y condados de Metro Denver destinen los fondos necesarios para construir y mantener la infraestructura necesaria para que las comunidades de color y de bajos ingresos puedan conectarse no sólo con el transporte público sino también «con viviendas accesibles, ambientes saludables, educación de calidad y trabajos con buenos salarios».

A nivel nacional, estadísticas del Censo indican que 1,7 millones de latinos usan transporte público para ir a trabajar, otros 3 millones comparten automóvil y un millón más viaja en motocicleta o en bicicleta o llega caminando.

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