Denver (CO), 18 may (EFEUSA).- La Oficina de Desarrollo Económico (OED) de Denver advirtió hoy que los residentes en los barrios hispanos al norte y al oeste de la ciudad resultan altamente susceptibles a "desplazamientos urbanos involuntarios" y a padecer de otros efectos negativos del proceso de gentrificación.
Según un estudio difundido hoy por la OED, los vecindarios de Globeville, Elyria/Swansea y Park Hill (en el norte de Denver) y de Villa Park, Valverde y Athmar Park (al oeste) podrían en poco tiempo experimentar un profundo cambio demográfico debido a la llegada de residentes más adinerados que desplazan a los residentes de menos recursos, la gran mayoría de ellos hispanos.
En esas áreas sucedería lo que ya sucedió en el barrio de Highlands, al noroeste del centro de Denver, en donde dos de cada tres residentes eran hispanos en 2000 y ahora sólo uno de cada tres residentes es hispano.
Por eso, la OED califica a Highlands como un área «de pérdida continua» (de residentes tradicionales) debido a la gentrificación.
El informe indica que sin una apropiada respuesta por parte de las autoridades municipales, los «desplazamientos voluntarios» continuarán en los otros barrios.
No obstante, la razón de esos desplazamientos no es sólo la gentrificación impulsada por la buena economía y por el mercado inmobiliario de Denver, sino también por el hecho que en los barrios más afectados por ese proceso se han tomado pocas medidas para ayudar a evitar el desplazamiento de los residentes.
«Los vecindarios que han recibido menos servicios o que han sido descuidados merecen las mismas inversiones, estructuras y servicios que todos los otros vecindarios en Denver. Nos comprometemos a enfrentar este desafío, pero no podemos hacerlo solos», indicó el alcalde Michael Hancock en declaraciones enviadas a Efe.
«Este estudio nos da una herramienta para que las autoridades municipales respalden conversaciones críticas con nuestros asociados y con la comunidad para prevenir los impactos negativos de la gentrificación», agregó.
El estudio se basó en datos demográficos y de desarrollo urbano entre 1990 y 2013, analizados para determinar en cuáles de los vecindarios de Denver se ven señales de gentrificación y qué vecindarios son vulnerables o no a ese proceso.
Esa información debe llevar a «coordinar un conjunto completo de estrategias para mitigar los desplazamientos involuntarios», pidió Hancock.
Entre esas estrategias figuran la creación y preservación de viviendas económicas, programas de ayuda para dueños de casas, creación de fuentes de empleo locales y apertura de más negocios en los «barrios vulnerables», es decir, barrios en los que se anticipan «cambios significativos en la población y características» del área.
El director de OED, Paul Washington, dijo que en esos vecindarios «se explorarán enfoques alternativos» de inversiones públicas y privadas para lograr «un desarrollo urbano equitativo».



















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