La Haya, 19 abr (EFE).- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó hoy a la CPI como una "parte integral de la arquitectura de las relaciones internacionales" en la inauguración oficial de las nuevas dependencias de este tribunal en La Haya, que juzga a acusados de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
«La inauguración de este edificio es un hito en el esfuerzo global de apoyar los derechos humanos y el imperio de la ley» dijo Ban durante la ceremonia, al tiempo que mostró su «total apoyo al trabajo de la Corte» Penal Internacional (CPI).
El secretario general de la ONU aseguró que los pueblos que sufren persecución por razones de etnia o religión «deben saber que tarde o temprano los responsables de esos crímenes tendrán que responder ante la Justicia, sin importar cómo de poderosos sean».
Ban recordó que hace 14 años el anterior secretario de la ONU, Kofi Annan, ya mostró su apoyo al tribunal cuando fue establecido, y que su objetivo es «acabar con la impunidad».
Durante la ceremonia se hizo un llamamiento a que más países se unan al Estatuto de Roma, que entró en vigor en 2002 y por el que los estados parte aceptan la competencia de la Corte.
Actualmente 124 países lo han ratificado, siendo los dos últimos Palestina y El Salvador.
No obstante, países como Estados Unidos, Rusia, Israel, China o India no lo han ratificado, por lo que no se encuentran bajo jurisdicción de la CPI.
El ministro holandés de Asuntos Exteriores, Bert Koenders, dijo por su parte que «la CPI merece un apoyo universal».
«Ningún país comprometido con el imperio de la ley debería dudar en formar parte del estatuto de Roma», sostuvo.
Así mismo, Koenders recordó que el objetivo de la CPI es enjuiciar «a los perpetradores de los más serios crímenes y prevenir que estos no vuelvan a pasar».
En términos similares se expresó la juez presidente de la CPI, la argentina Silvia Fernández, que señaló que el tribunal «tiene un mandato global, no universal» y que la Corte «no puede hacer su trabajo sola, sino que necesita de la colaboración de la comunidad internacional».
Por esa razón reclamó que «más países firmen el Estatuto de Roma».
La juez aseguró que en los 14 años de funcionamiento «hemos hecho un largo recorrido, pero también hemos tenido contratiempos».
Durante la ceremonia también estuvo el rey de Holanda, quien para finalizar el acto de la inauguración, abrió delante del público un enorme ejemplar del Estatuto de Roma preparado para la ocasión.
La CPI es de carácter permanente y fue creado para enjuiciar a los autores individuales de los crímenes más graves de derecho internacional: el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra.
Solo interviene cuando un Estado no juzga o no puede juzgar estos delitos.
Actualmente, la mayoría de los casos que la CPI investiga concierne a países africanos: la República Democrática del Congo, Uganda, la República Centroafricana, Sudán, Kenia, Libia, Costa de Marfil y Mali.
La única excepción es el reciente caso de Georgia, investigado por la Fiscalía desde enero de 2016 por el conflicto armado que sufrió este país en agosto de 2008.
El edificio inaugurado hoy es obra de la compañía danesa Schmidt Hammer Lassen y sustituye a los otros dos que desde 2002 albergaban temporalmente los juicios de la CPI, en otro punto de La Haya.
Las nuevas dependencias del alto tribunal, que lleva en funcionamiento desde diciembre de 2015, constan de seis torres que están conectadas unas con otras, siendo la mayor la que alberga sus tres salas de audiencias.



















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