Filipinas condena la «brutal» ejecución del rehén canadiense Robert Hall

Filipinas condena la «brutal» ejecución del rehén canadiense Robert Hall

Manila, 14 jun (EFE).- Filipinas condenó hoy la decapitación del canadiense Robert Hall a manos del grupo terrorista Abu Sayyaf al no pagarse un rescate en el plazo exigido, una ejecución que las autoridades han tildado de "inhumana" y "brutal".

La confirmación se produce al día siguiente de que unos vecinos encontraran en la isla de Joló, en el convulso sur del país, la supuesta cabeza de Hall, el segundo rehén canadiense ejecutado en menos de dos meses.

«Condenamos enérgicamente el asesinato brutal y sin sentido del señor Hall, un ciudadano canadiense, después de haber estado secuestrado por Abu Sayyaf en Sulu los últimos 9 meses», afirmó en un comunicado Herminio Coloma, portavoz del presidente filipino, Benigno Aquino.

«Este último crimen atroz sirve para fortalecer la determinación de nuestro Gobierno en poner fin a este reinado de terror y vandalismo», subraya el texto.

Abu Sayyaf anunció el pasado mes de mayo que mataría a Hall o a otro de sus rehenes occidentales, el noruego Kjartan Sekkingstad, si antes de las 15.00 hora local (07.00 GMT) del 13 de junio no habían recibido un rescate de 600 millones de pesos (unos 12,6 millones de dólares o unos 11,2 millones de euros).

Los rebeldes cumplieron con su amenaza pocos minutos después de vencer el plazo, según indican informes de inteligencia de las Fuerzas Armadas de Filipinas, aunque la cabeza no fue hallada hasta las 20.45 hora local (12.45 GMT) de ayer en la ciudad de Joló, en la provincia meridional de Sulu.

«Una cabeza que parece pertenecer a un hombre caucásico y que se cree es la del ciudadano canadiense Robert Hall fue encontrada cerca de la catedral de Joló por civiles», explicó a Efe el comandante Filemon Tan, el portavoz del Comando para Mindanao Occidental, la región donde ha tenido lugar el suceso.

Tras ser entregada a la Policía de la región, los restos hallados fueron enviados a Manila, donde se llevarán a cabo pruebas de ADN para confirmar que pertenecen al rehén ejecutado, según informaron las autoridades a la emisora de radio local DZBB.

Hall fue secuestrado junto a Sekkingstad, el también canadiense John Ridsdel y la filipina Marites Flor el 21 de septiembre de 2015 en un complejo hotelero en la isla de Samal, en el sureste de Filipinas.

De los cuatro rehenes, sólo Sekkingstad y Flor siguen con vida, puesto que los captores también decapitaron a Ridsdel el pasado 25 de abril al expirar el primer plazo que impuso Abu Sayyaf para recibir el dinero del rescate.

Los extremistas, de momento, no han exigido suma alguna de dinero por la rehén filipina.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Filipinas envió sus condolencias a «la familia y los seres queridos» de Hall.

«Este acto inhumano y cruel, llevado a cabo por Abu Sayyaf, revela que sus actividades criminales sólo tienen fines económicos», afirma el Ministerio en un comunicado.

«Reiteramos que el Gobierno de Filipinas no tolera ni negocia con terroristas. Reiteramos nuestra firme oposición al terrorismo en todas sus formas», agrega el ministerio.

Las Fuerzas Armadas de Filipinas también enviaron un mensaje de pésame a los familiares y allegados de Hall.

«Sabemos el dolor que se siente porque nosotros también hemos perdido soldados y a compañeros de armas intentando rescatar (a los rehenes)», asegura el Ejército en la misiva difundida hoy.

«Lo que han hecho es claramente antislámico y una violación de las enseñanzas de Mahoma. No representan de ninguna manera a los hermanos musulmanes pacíficos que realmente creen en el Islam», añade.

Asimismo, las Fuerzas Armadas afirmaron que trabajarán «sin descanso con la Policía para encontrar, neutralizar o arrestar a estos criminales y llevarles ante la justicia».

Abu Sayyaf fue creado en 1991 por un puñado de excombatientes de la guerra de Afganistán contra la Unión Soviética y se le atribuyen algunos de los atentados más sangrientos de los últimos años en Filipinas.

El grupo recurre a los secuestros para financiarse, y en la actualidad retiene, además del noruego y la filipina, a un japonés y a un holandés.

En las últimas semanas, el grupo liberó a 14 pescadores indonesios tras recibir unos dos millones de dólares (1,7 millones de euros) como rescate, según la prensa filipina.

El pasado miércoles también se informó de la puesta en libertad de otros 4 malasios tripulantes de un remolcador que fue abordado tras salir de aguas filipinas con dirección a Malasia, por los que habían exigido un rescate de 4,4 millones de dólares (3,9 millones de euros).

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