Madrid, 9 feb (EFE).- La Fiscalía de la Audiencia Nacional española se opuso hoy a la entrega a Estados Unidos del español Jesús Ángel Bergantiños, reclamado por un delito de estafa por vender cuadros falsificados por valor de más de 30 millones de dólares entre la década de los 90 y junio de 2009.
En la vista de extradición, el fiscal Juan Antonio García Jabaloy consideró que no procede la entrega, puesto que el dinero que supuestamente se recaudó con la venta de los cuadros está en España y la planificación de la presunta estafa se hizo también en territorio español.
Por ello, propuso juzgar en España a Bergantiños, con el argumento de que tiene un arraigo «absoluto» en España, donde ha trabajado durante 37 años.
«Tan competente es la autoridad estadounidense como la española para enjuiciar los hechos», destacó el fiscal.
En su comparecencia, Bergantiños pidió «clemencia» al tribunal para no ser entregado a Estados Unidos y negó las acusaciones.
Jesús Ángel Bargantiños, con doble nacionalidad estadounidense y española, fue detenido junto a su hermano José Carlos en abril de 2014 por falsificar obras de arte que encargaban a pintores en Nueva York y a las que luego daban apariencia de antigüedad usando un secador de pelo.
Las autoridades estadounidenses reclamaban a ambos por la supuesta comisión de estos delitos a través de la venta de más de 60 cuadros falsificados a dos galerías de arte de Nueva York por valor de más de 30 millones de dólares entre principios de la década de los 90 y junio de 2009.
Para ocultar la procedencia del dinero y evitar el pago de impuestos, los dos hermanos, según la reclamación, habrían exigido a las galerías de arte con las que trabajaban que pagaran los cuadros mediante transferencias bancarias a cuentas abiertas en España.
Tras ser detenidos en Sevilla y Madrid, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu les dejó en libertad después de tomarles declaración y negarse los dos a ser extraditados.
No obstante, el magistrado les retiró el pasaporte y les prohibió salir de España hasta que se celebrase la vista de extradición.
La pareja de uno de los hermanos es la marchante mexicana Glafira Rosales, que fue juzgada en 2013 en un tribunal de Nueva York acusada de siete cargos de fraude, delito fiscal y blanqueo de dinero por vender más de 50 pinturas falsas que atribuía a algunos de los maestros del expresionismo abstracto del siglo XX.



















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