Austin (TX), 13 oct (EFEUSA).- El estado de Texas tiene previsto ejecutar este miércoles al pandillero Licho Escamilla por el asesinato del policía Cristopher James, cometido en la ciudad de Dallas en el 2001.
Si nada lo impide antes, Escamilla, hispano de 33 años, recibirá una inyección letal en la prisión de Huntsville (Texas) a las 6 p.m. (CT).
Se convertirá así en el duodécimo preso ejecutado este año en el estado sureño y en el 530 desde que el Tribunal Supremo reinstauró la pena de muerte en 1976.
El crimen en cuestión ocurrió la madrugada del 25 de noviembre de 2001 en el exterior de un club nocturno de Dallas.
James, fuera de servicio y en labores de vigilancia privada, trató de interrumpir una pelea en la que participaba Escamilla y el pandillero respondió a tiros contra el policía y sus compañeros.
Fue detenido mientras trataba de escapar del escenario del crimen tras un tiroteo con los policías.
Sobre Escamilla ya pesaba una orden de busca y captura por otro asesinato cometido días antes en Dallas.
En el juicio, celebrado en 2002, Escamilla arrojó una jarra de agua contra los miembros del jurado tras escuchar el veredicto de pena de muerte.
Por otro lado, el Tribunal de Apelaciones Penales de Texas suspendió temporalmente la ejecución de Julius Murphy, prevista para el 3 de noviembre, al considerar que algunos testigos podrían haber sido coaccionados por la acusación durante el juicio.
Murphy fue condenado por asesinar a un hombre durante un robo en Texarkana (Texas) en 1997.



















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