Denver (CO), 28 ene (EFEUSA).- La baja participación de hispanos y de otros grupos de Colorado en los programas de ayuda alimenticia para los que son elegibles perjudica no sólo a esas familias sino también a la economía local, al dejar de recibir cientos de millones de dólares en subsidios federales, reveló un nuevo estudio.
El «Reporte del Impacto de las Estampillas de Comida», difundido hoy por Colorado Sin Hambre, coalición de casi 500 organizaciones que combaten el hambre en el estado, indica que sólo la mitad de quienes califican para recibir ayuda alimenticia la solicitan.
Como consecuencia, Colorado pierde 686 millones de dólares al año que el Gobierno federal deja de enviar a las familias necesitadas.
«Si Colorado quiere mejorar su economía, empleo y salud, es imperativo progresar en la participación en SNAP», dijo a Efe Michelle Ray, directora de comunicaciones de Colorado Sin Hambre.
«Los datos que hemos compilado muestran que desde hace años existen problemas y que el desempeño del programa, supervisado por el estado y administrado por los condados, está por debajo del promedio aceptable», agregó.
En la actualidad, según Ray, unas 450.000 personas de los 5,5 millones de habitantes de Colorado reciben ayuda alimenticia. A la vez, en Colorado residen 1,2 millones de personas que reciben el plan de salud público Medicaid.
La diferencia entre esos dos números significa que cientos de miles de residentes de Colorado con bajos ingresos, y por lo tanto elegibles para SNAP, no piden ese beneficio.
Las razones varían desde distintos y complicados sistemas de inscripción en los condados hasta falta de información adecuada sobre cómo inscribirse o dónde hacerlo.
«Trabajo todo el día, a veces hasta las 10 de la noche. Soy madre soltera con dos hijos adolescentes y soy inmigrante. Mi inglés no es tan bueno. No tengo tiempo de ir a buscar las estampillas de comida», comentó a Efe Olga Martínez, mexicana establecida en el barrio hispano del oeste de Denver.
Desde 2013, Colorado Sin Hambre ha trabajado con expertos locales y nacionales para identificar a esos «vecindarios con alta concentración de personas no enroladas en SNAP», dijo Ray. Una vez identificados, la coalición envía su oficina móvil con personal bilingüe a esos lugares para facilitar el proceso de inscripción.
«Nos comprometemos a trabajar con los condados y con el gobierno estatal para implementar prácticas eficientes y efectivas que alcancen los niveles requeridos por el Gobierno federal para que ya no estemos entre los peores estados en cuanto a acceso a ayuda con comida», concluyó Ray.



















Deja un comentario
Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos estan marcados con *